Parece ser que hay un tal señor Trump en EEUU que está alborotando el gallinero internacional. Podría ser algo divertido si no fuera porque sus decisiones afectan a mucha gente que lo está pasando mal.
Hablando de pasarlo mal, nuestras pequeñas miserias no tienen comparación con los sufrimientos de miles de refugiados y desplazados.
Pero como dice la sabiduría popular: Mal de muchos, consuelo de tontos.
