viernes, 6 de marzo de 2015

La dansa de la primavera (Viernes dando la nota)

Atrás quedó el febrero y a mí también me envió esta carta tan precisa: la dansa de la primavera

Cuando la escucho, respiro el aroma de la  primavera. Me encantaría que te transmitiera tanta alegría y tanta ilusión renovada como a mí.

Quiero compartir Dansa de la primavera contigo, porque forma parte de mi vida, igual que toda la música de su intérprete y compositora, Maria del Mar Bonet. Esta canción fue compuesta por ella, en colaboración con Gregorio Paniagua, y salió a la luz en 1985, en el disco Anells d'aigua. Ha sido editada en tres trabajos discográficos más de la mallorquina: Coreografies (1990), El cor del temps (1997) y en Bellver (2010).

El vídeo que viene a continuación pertenece a ese último trabajo, grabado con la Orquestra Simfònica de Balears Ciutat de Palma.



He encontrado la que salió a la luz en 1985, la que me ha acompañado hasta el día de hoy. Aparece junto con otra canción: El salt de la bella dona:



Dejo aquí también la letra del tema, en catalán, y la traducción al castellano:

Febrer m'ha duït la carta tan precisa:
vol que els lilàs s'obrin pels dits
i, en el cor, m'hi creixi una palmera.
Que exigent que ve la primavera!

Que exigent que ve la primavera,
i el meu cor tan malaltís,
tenc por que es cremi dins de la foguera,
no puc desfer-me del seu encís.

No puc desfer-me del seu encís,
obrir les branques i ballar amb ella,
pentinar-me al seu vent la cabellera,
cantar les llunes de les seves nits.

Cantar les llunes de les seves nits,
cantar vermells de la tardor,
cantar el silenci de la nova neu,
cantar, si torna, el dolorós amor.

Cantar, si torna, el dolorós amor
i néixer un poc més en l'intent,
i créixer un poc més cada entretemps
i volar amb el vent i les noves llavors.

Volar amb el vent i les noves llavors;
qui sap on el vent em portarà,
a dins el cor d'una terra antiga,
o creixeré al fons de la mar.

Febrer m'ha duït la carta tan precisa:
vol que els lilàs s'obrin pels dits
i, en el cor, m'hi creixi una palmera.
Que exigent que ve la primavera!
Febrero me ha traído una carta muy precisa:
ordena que las lilas crezcan entre mis dedos
y, que en el corazón, me crezca una palmera.
¡Qué exigente viene la primavera!

 Qué exigente viene la primavera,
 y mi corazón, en cambio, tan enfermizo,
tengo miedo a sus llamas, miedo a quemarme
(pero soy prisionera de su hechizo).

 Pero soy prisionera de su hechizo,
me obliga a abrir mis ramas,
bailar con ella, con su viento peinarme la cabellera,
y cantar a las lunas de sus noches.

Y cantar a las lunas de sus noches,
 cantar el colorido rojo de otoño,
cantar el silencio de la nueva nieve,
 y cantar, si regresa, el doloroso amor.

 Y cantar, si regresa, el doloroso amor,
 y nacer poco a poco en el intento,
 y crecer poco a poco cada entretiempo,
 y volar al viento y las nuevas semillas.

 Volar al viento y las nuevas semillas;
 y caer donde me lleve el viento:
¿Tal vez en las entrañas de una vieja tierra,
o crecer en el fondo del mar?

 Febrero me ha traído una carta muy precisa:
 ordena que las lilas crezcan entre mis dedos
 y, que en el corazón, me crezca una palmera.
¡Qué exigente viene la primavera!

Feliz fin de semana musical. ¿No notas ya el aire de la primavera?